domingo, 22 de junio de 2014

Cuando se despierta de un sueño



Los sueños tienen fecha de caducidad cuando se cumplen. Cuando emprendemos uno, nos cuesta dar el primer paso, después los obstáculos (madrugadas, trasnochos, caminatas, aguantar frío, hambre, regaños, tener que hacer cosas que no nos gustan...),  ya cuando la meta se acerca todo lo que parecía sufrimiento se ve con orgullo. Luchar por un sueño te saca de la rutina diaria, te da el toque de alegría que necesitas para afrontar la semana.



En la culminación de un logro que se desea por un gran tiempo, se tienen sentimientos encontrados ya que no solo hay satisfacción, también nostalgia porque la costumbre de hacer todo día a día para cumplirlo se vuelve el motor de nuestra vida y sentimos que ya no hay motivos para seguir. Pero es temporal una vez logrado un escalón siempre llega uno más alto y el fruto de haber emprendido un camino más, vislumbra nuevas posibilidades de que hayan muchos más sueños. 


A disfrutar cuando se llega el fin, porque siempre hay un nuevo comienzo que se acerca. 


Para cumplir tu próxima meta:

Mira a donde quieras ir, cada día debes hacer algo para lograrla y luego mantenerla, no planifiques todo pero sueña con posibilidades reales ¡Focalízate y nunca dejes de vivir por un sueño!