sábado, 18 de abril de 2015

Relaciones en línea

Las relaciones interpersonales actualmente se viven desde la atmosfera virtual, cualquier ok o emoji es más importante que una larga conversación, lo trascendental de un beso o abrazo se envía o se deja en visto. El detonante de una pelea es ignorar o mal interpretar cualquier “gesto”.

Compartir o verse no es un impedimento,  por medio de teleconferencia, videollamada, enviarse fotos para mostrar lo que hacen o el lugar donde están son solo algunos de los mecanismos utilizados para acortar el tiempo y la distancia. La facilidad que brinda la tecnología para sentirnos cerca aunque estemos a miles de kilómetros permite crear lazos de amor y amistad diferentes a los tradicionales.

Ahora las cartas largas que demostraban amor se ven traducidas en una corta publicación en alguna red social, los like muestran interés en el otro; las mínimas formas de comunicación son un todo en una relación que busca destruir la brecha de espacio u ocupaciones. Estas últimas también son causales de conflicto, los trabajos en diferentes áreas, en lugares y manejando horarios distintos generan problemas en las relaciones sociales. Sin embargo, la tecnología y el internet soportan el peso de cualquier cosa desde que haya ganas.

Es por eso que hace unas semanas quise conocer el mundo que se teje en las “relaciones por correspondencia”  tienen sus propios códigos de lenguaje en una tienda donde cada persona lo mueve un objetivo que al mirarlo de forma superficial sería “conocer personas”, pero esta modalidad de relacionarnos en línea con desconocidos es un tema realmente más complejo.

Cuando entré a una página de estas fue por recomendación de una amiga, me dice nunca he visto que me funcione porque lo que quiero es conseguir una pareja de otro país pero sigo en la búsqueda, entonces esa perseverancia me causo curiosidad,  vamos a ver de qué se trata, ella me abrió una cuenta con datos que no son los míos y quise sin foto, pasaron los días y había olvidado esto hasta que un día vi un programa donde un chico salía desilusionado porque la persona con la que hablo por años era un hombre y no la linda mujer que había idealizado.

Entonces, miré y ya ni la contraseña recordaba vi que no era interesante y decidí eliminar la cuenta de esta web. Pero al entrar a leer un artículo apareció  una publicidad de una página parecía chévere, en esta también utilice otros datos pero puse una foto ya que mi exploración se hacía más divertida, las personas que decían en su cuenta ser “hombres” de todas las edades y lugares empezaron a aparecer (likes, comentarios, mensajes) cada uno mostraban en sus “textos” la necesidad de compartir su vida.
 Es en este momento, que no le respondo a ninguno que me siento afortunada de poder compartir mi tiempo con “personas de verdad”, porque un café, una llamada, un abrazo, un hombro sincero para recostarse en días aburridos, en fin sentir que si existes en el mundo y no eres una cuenta más en Internet, así vi como funcionaba el sistema de relaciones en línea.

Este no era material para escribir no le había visto nada chévere pero, tenía un referencia de lo poderoso y eficaz que podía ser, una vecina conoció a su esposo así y ahora viven en Italia y son muy felices,  no podría ser tan malo a muchas personas les funciona. Tenía que buscar algo más, tal vez era mi forma de ver la vida el problema, entonces un día estaba revisando facebook y encuentro una cuenta muy novedosa donde las mujeres ponen en su carrito a los hombres, ellos se describen como productos a la venta y nosotras las mujeres decidimos si queremos que se pongan en contacto.

En esta “ vitrina de amor” encontré el material que necesitaba, hablé con los chicos que para mí eran interesantes y resultó así, ellos despejaron mis ideas sobre conocerse virtualmente, me contaron que les parecía genial ser ofertados al mejor postor, que fuéramos nosotras las que elegíamos, que pasaban sus ratos de soledad haciendo oficio o lo que fuera esperando que una nueva mujer les hablara, que cuando se veían los dos se desencantaban porque las fotos no mostraban la realidad, otros simplemente decían que no era por chatear con gente sino por acostarse con parejas sin saber sobre su  vida…

En esta página estuve no más de una semana y ya había experimentado que, aquel que se mete a buscar con un objetivo llega a la meta, yo quería conocer qué querían las personas que hacen relaciones en línea y encontré resolverlo, otros quieren casarse con un gringo, otros pasar el rato; en fin al concluir, la proporción de lo que uno espera no es la misma de lo que en verdad es.

Próximamente, les contaré una historia de esas en las que uno busca estar sin saber que ya es protagonista.