Un año trae consigo la toma de muchas decisiones, unas con
mucha incertidumbre y otras donde la vida se encarga de tomarlas por ti. Las
personas, el contexto laboral y familiar hasta hormonal nos hace vivir
situaciones de forma repetida, que hasta no concluirlas y verlas por ti misma
así salgas lastimada o en el mejor de los casos también satisfecha hay cosas en
la vida que nos toca pasar y así lo veo ahora, hay ciclos suspendidos en el
tiempo que necesitan ser pasados para que por fin concluyan.
Si ya todos los pronósticos de la gente que te ama, de los
antecedentes que se han vivido, todo apunta a que no es el camino y eso no va a
funcionar; esas son señalas que no por capricho o por demostrar obstinación
frente a uno mismo es una causa por la que se deba luchar.
La persona o situación que no valora tu forma de ser, hacer
y pensar no merece una oportunidad y menos más de una, está visto que tu lugar es estar rodeado
de personas que te hagan sentir completo no complicado. La vida es muy corta y
la razón de ser es ser feliz y hacer felices a los demás y si ya de felicidad
ni el nombre no hay de otra que aprender de los riesgos.
