martes, 20 de enero de 2015

Te lo agradezco pero no

Hay momentos en la vida que decimos Te lo agradezco pero esta vez paso, estas circunstancias se dan en parte gracias a que por antecedentes no tenemos experiencias satisfactorias al aventurarnos a vivir algo. Es por esto que al acercarse los 25 y 30 años ya tenemos decidido que no queremos que haga parte de nuestra vida, los impulsos son cada vez menores.

He aquí una lista de lo que dices o te dirán en alguna circunstancia, ojalá fuéramos tan francos para decir nuestro sentir y no crear falsas expectativas Te lo agradezco pero no:

1. Quiero salir más contigo sino le dices a tus padres de nuestra relación

2. Quiero ser tu amiga con derechos, conmigo es todo o nada

3. Quiero noches locas ya tuve muchas, lo mío es la noche apasionada con amor

4. Quiero darte el número de mi casa, no serás tan representativo, con que tengas mi móvil es suficiente

5. Haces parte de mis proyectos, lo de nosotros es cuestión de tiempo

6. Quiero que te quedes en mi casa, no te mereces hacer parte de mi familia

7. Quiero tener sexo nuestra atracción no da para tanto

8. Quiero un obsesivo que se quiera casar sin llevar más de dos salidas

9. Quiero un necesitado de afecto, primero te tienes amor propio y después sabrás amar a otros

10. Quiero tus cumplidos y coqueteos si al poco tiempo se te acaba la batería.

Entre otras frases que serían duras decirlas y escucharlas pero serían lo máximo percibir su sentido cuando te las hacen ver así no sea de forma tan explicitas. Todo porque el éxito de las relaciones está en tener claras nuestras expectativas y las del otro. 


sábado, 10 de enero de 2015

El futuro no siempre depende del presente

Al iniciar la vida sexual, el desenfreno, la exploración de su cuerpo y el de su pareja está a la orden del día, el deseo se despierta, muchas veces no se protege de enfermedades y embarazo porque es en lo que menos se piensa, ya pasando la etapa se piensa con cabeza fría, se empieza a cuidar el hombre y la mujer ambos con los temores de resultar infectados del pasado del otro y no cambiar su futuro con un hijo en un momento inoportuno; ambos deciden “cuidarse”.

En ese momento es cuando la mujer (por costumbre) más que ellos empieza a utilizar métodos anticonceptivos, con la certeza de que ninguno es totalmente seguro, muchas según su organismo toman algún método para protegerse y acuden a él durante la mayor parte de su vida, el problema llega cuando se decide que es el momento para ser madre, y es aquí donde se piensa que la mayoría de los seres humanos somos hijos no deseados, no fuimos planeados ¡Que bueno! Debe ser complejo que te hayan fabricado con tal ansiedad de que “cuajara la cosa”, que fuiste la última prioridad, que ya todo estaba tan listo que lo único que faltaba era que llegaras.

Pues sí, la vida es indescifrable nadie tiene todo fríamente calculado, el futuro no siempre depende del presente, hay que entender que el momento perfecto no lo es para todos, que los caprichos de nuestra mente no los entiende el cuerpo y menos el destino. Y claro que hay que tener sexo seguro y no solo en cuestiones de protección sino de sentirse seguro de que hay una probabilidad latente que puede hacerte padre, contraer una enfermedad o dejarte sin descendencia. 

Parejas cero estrés  si no ha llegado el bebé al hogar, cuando no se busca se encuentra y para los que son padres sin querer, van a amar de tal manera que sus vidas estarán tan ocupadas en querer que en reprochar.    

viernes, 2 de enero de 2015

Hombres de treinta desesperados

La etapa de los 30 y 40 años, se veía desde la antigüedad como la edad madura de la vida, donde la familia era la medida de la realización personal. Y en la sociedad tercermundista colombiana se decía que la mujer que no se casara antes de los 30 la había dejado el tren.

Es decir, llegar al tercer piso sin un esposo e hijos es quedarse a “vestir santos” y pues bien nuestras abuelas antes de los 23 ya se habían casado y vivían de forma independiente de sus padres pero empezaban a depender de los esposos, quienes eran los que aportaban la parte económica del hogar.

Ahora muchas parejas con suerte, conocen su media naranja jóvenes o simplemente se aventuran a vivir juntos sin ningún tipo de formalidad, ambos tienen roles y responsabilidades compartidas, otras personas deciden que la unión con otro es un tema que se puede postergar y a cambio otras metas son la prioridad.  Son mentalidades habituales en esta actualidad que cada día por ser tan cambiante acelera o frena en las personas ciertos ciclos.

De ahí, que las mujeres dependientes y ávidas de casarse quedaron décadas atrás, nosotras tenemos propósitos de señoritas independientes, queremos permanecer hermosas y joviales  (señoritas), que los amigos paguen la cuenta porque con nuestra compañía ya está saldada nuestra parte, pero que si nos toca pagar tenemos con qué porque tenemos nuestros recursos no solo pagamos con nuestra presencia, de vez en cuando también pagamos la cuenta e inventamos el plan (independientes).

Entre tanto, somos felices estando solas o acompañadas y tenemos como solventarnos; es por ello que ahora veo hombres de treinta desesperados, su mamita ya no se los aguanta, quieren sentirse los hombres de la casa, o si viven solos ver que cuando lleguen del trabajo tienen con quién hablar así sea para pelear, porque no se tomaron el trabajo de cultivar una de esas mujeres que conocieron en su juventud, tengan en cuenta que a los hombres les pasa factura también la edad con la alopecia, la barriga y el mal humor que al pasar de los días se les agudiza. 

Entonces consejo, si en su proyecto de vida esta casarse busque el mejor partido para usted, haga todo lo posible para cultivar la relación y de la manera simbólica o legal compartan el resto de su vida, si ya siente que la vida se le pasa y no tiene esa persona idónea no se abrume buscando, a veces cuando se busca sin pensar es mucho mejor y si es de los que piensa que el matrimonio no es para usted, es otra decisión muy sabía muchos desearían no haberse involucrado en una relación que atormentó su vida. 

Lee a continuación una lista de lo que un hombre no debe ser ni hacer a los 30 hombres-do-dont-s-a-los-30