La etapa de los 30 y 40 años, se veía desde
la antigüedad como la edad madura de la vida, donde la familia era la medida de
la realización personal. Y en la sociedad tercermundista colombiana se decía
que la mujer que no se casara antes de los 30 la había dejado el tren.
Es decir, llegar al tercer piso sin un esposo e hijos es
quedarse a “vestir santos” y pues bien nuestras abuelas antes de los 23 ya se
habían casado y vivían de forma independiente de sus padres pero empezaban a
depender de los esposos, quienes eran los que aportaban la parte económica del
hogar.
Ahora muchas parejas con suerte, conocen su media naranja
jóvenes o simplemente se aventuran a vivir juntos sin ningún tipo de formalidad,
ambos tienen roles y responsabilidades compartidas, otras personas deciden que
la unión con otro es un tema que se puede postergar y a cambio otras metas son
la prioridad. Son mentalidades
habituales en esta actualidad que cada día por ser tan cambiante acelera o frena
en las personas ciertos ciclos.
De ahí, que las mujeres dependientes y ávidas de casarse
quedaron décadas atrás, nosotras tenemos propósitos de señoritas
independientes, queremos permanecer hermosas y joviales (señoritas), que los amigos paguen la cuenta
porque con nuestra compañía ya está saldada nuestra parte, pero que si nos toca
pagar tenemos con qué porque tenemos nuestros recursos no solo pagamos con nuestra
presencia, de vez en cuando también pagamos la cuenta e inventamos el plan
(independientes).
Entre tanto, somos felices estando solas o acompañadas y
tenemos como solventarnos; es por ello que ahora veo hombres de treinta
desesperados, su mamita ya no se los aguanta, quieren sentirse los hombres de
la casa, o si viven solos ver que cuando lleguen del
trabajo tienen con quién hablar así sea para pelear, porque no se tomaron el
trabajo de cultivar una de esas mujeres que conocieron en su juventud, tengan
en cuenta que a los hombres les pasa factura también la edad con la alopecia,
la barriga y el mal humor que al pasar de los días se les agudiza.
Lee a continuación una lista de lo que un hombre no debe ser ni hacer a los 30 hombres-do-dont-s-a-los-30
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