sábado, 10 de enero de 2015

El futuro no siempre depende del presente

Al iniciar la vida sexual, el desenfreno, la exploración de su cuerpo y el de su pareja está a la orden del día, el deseo se despierta, muchas veces no se protege de enfermedades y embarazo porque es en lo que menos se piensa, ya pasando la etapa se piensa con cabeza fría, se empieza a cuidar el hombre y la mujer ambos con los temores de resultar infectados del pasado del otro y no cambiar su futuro con un hijo en un momento inoportuno; ambos deciden “cuidarse”.

En ese momento es cuando la mujer (por costumbre) más que ellos empieza a utilizar métodos anticonceptivos, con la certeza de que ninguno es totalmente seguro, muchas según su organismo toman algún método para protegerse y acuden a él durante la mayor parte de su vida, el problema llega cuando se decide que es el momento para ser madre, y es aquí donde se piensa que la mayoría de los seres humanos somos hijos no deseados, no fuimos planeados ¡Que bueno! Debe ser complejo que te hayan fabricado con tal ansiedad de que “cuajara la cosa”, que fuiste la última prioridad, que ya todo estaba tan listo que lo único que faltaba era que llegaras.

Pues sí, la vida es indescifrable nadie tiene todo fríamente calculado, el futuro no siempre depende del presente, hay que entender que el momento perfecto no lo es para todos, que los caprichos de nuestra mente no los entiende el cuerpo y menos el destino. Y claro que hay que tener sexo seguro y no solo en cuestiones de protección sino de sentirse seguro de que hay una probabilidad latente que puede hacerte padre, contraer una enfermedad o dejarte sin descendencia. 

Parejas cero estrés  si no ha llegado el bebé al hogar, cuando no se busca se encuentra y para los que son padres sin querer, van a amar de tal manera que sus vidas estarán tan ocupadas en querer que en reprochar.    

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