Las relaciones interpersonales actualmente se viven desde la
atmosfera virtual, cualquier ok o emoji es más importante que una larga
conversación, lo trascendental de un beso o abrazo se envía o se deja en visto.
El detonante de una pelea es ignorar o mal interpretar cualquier “gesto”.
Compartir o verse no es un impedimento, por medio de teleconferencia, videollamada,
enviarse fotos para mostrar lo que hacen o el lugar donde están son solo algunos
de los mecanismos utilizados para acortar el tiempo y la distancia. La
facilidad que brinda la tecnología para sentirnos cerca aunque estemos a miles
de kilómetros permite crear lazos de amor y amistad diferentes a los
tradicionales.
Ahora las cartas largas que demostraban amor se ven
traducidas en una corta publicación en alguna red social, los like muestran
interés en el otro; las mínimas formas de comunicación son un todo en una
relación que busca destruir la brecha de espacio u ocupaciones. Estas últimas
también son causales de conflicto, los trabajos en diferentes áreas, en lugares
y manejando horarios distintos generan problemas en las relaciones sociales. Sin
embargo, la tecnología y el internet soportan el peso de cualquier cosa desde
que haya ganas.
Es por eso que hace unas semanas quise conocer el mundo que
se teje en las “relaciones por correspondencia”
tienen sus propios códigos de lenguaje en una tienda donde cada persona
lo mueve un objetivo que al mirarlo de forma superficial sería “conocer
personas”, pero esta modalidad de relacionarnos en línea con desconocidos es un
tema realmente más complejo.
Cuando entré a una página de estas fue por recomendación de
una amiga, me dice nunca he visto que me funcione porque lo que quiero es
conseguir una pareja de otro país pero sigo en la búsqueda, entonces esa perseverancia
me causo curiosidad, vamos a ver de qué
se trata, ella me abrió una cuenta con datos que no son los míos y quise sin
foto, pasaron los días y había olvidado esto hasta que un día vi un programa donde
un chico salía desilusionado porque la persona con la que hablo por años era un
hombre y no la linda mujer que había idealizado.
Entonces, miré y ya ni la contraseña recordaba vi que no era interesante
y decidí eliminar la cuenta de esta web. Pero al entrar a leer un artículo
apareció una publicidad de una página
parecía chévere, en esta también utilice otros datos pero puse una foto ya que
mi exploración se hacía más divertida, las personas que decían en su cuenta ser
“hombres” de todas las edades y lugares empezaron a aparecer (likes,
comentarios, mensajes) cada uno mostraban en sus “textos” la necesidad de
compartir su vida.
Es en este momento,
que no le respondo a ninguno que me siento afortunada de poder compartir mi
tiempo con “personas de verdad”, porque un café, una llamada, un abrazo, un
hombro sincero para recostarse en días aburridos, en fin sentir que si existes
en el mundo y no eres una cuenta más en Internet, así vi como funcionaba el
sistema de relaciones en línea.
Este no era material para escribir no le había visto nada chévere pero, tenía un referencia de lo poderoso y eficaz que podía
ser, una vecina conoció a su esposo así y ahora viven en Italia y son muy
felices, no podría ser tan malo
a muchas personas les funciona. Tenía que buscar algo más, tal vez era mi forma
de ver la vida el problema, entonces un día estaba revisando facebook y
encuentro una cuenta muy novedosa donde las mujeres ponen en su carrito a los
hombres, ellos se describen como productos a la venta y nosotras las mujeres
decidimos si queremos que se pongan en contacto.
En esta “ vitrina de amor” encontré el material que
necesitaba, hablé con los chicos que para mí eran interesantes y resultó así,
ellos despejaron mis ideas sobre conocerse virtualmente, me contaron que les
parecía genial ser ofertados al mejor postor, que fuéramos nosotras las que elegíamos,
que pasaban sus ratos de soledad haciendo oficio o lo que fuera esperando que una
nueva mujer les hablara, que cuando se veían los dos se desencantaban porque
las fotos no mostraban la realidad, otros simplemente decían que no era por
chatear con gente sino por acostarse con parejas sin saber sobre su vida…
En esta página estuve
no más de una semana y ya había experimentado que, aquel que se mete a buscar
con un objetivo llega a la meta, yo quería conocer qué querían las personas que
hacen relaciones en línea y encontré resolverlo, otros quieren casarse con un
gringo, otros pasar el rato; en fin al concluir, la proporción de lo que uno
espera no es la misma de lo que en verdad es.
Próximamente, les contaré una historia de esas en las que uno
busca estar sin saber que ya es protagonista.
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