En épocas de fin de año hacemos un balance de las experiencias vividas y
las que faltaron. Varias de las metas no se culminaron porque seguramente los
planes de la vida fueron distintos pero si revisas muchos sueños se cumplieron
sin haberlos soñado, la vida es de circunstancias imprevistas. Tal vez
estas mismas nos hicieron tomar malas decisiones, escogimos estar en lugares y
con personas que no valían el riesgo, en su mayoría estos no terminan bien pero
es la manera de confirmar que las cosas pueden ser peor y aun así que podemos
luchar con la fuerza del amor por lograr algo.
Sentir el desafío que nada nos queda grande, es fabuloso, los retos para
cada uno son diferentes, muchos quieren probar de qué están hechos, otros
qué tanto pueden aguantar, que sucede en el camino u otros se quedan en él y
los que la tienen clara llegan a la meta de haber sido felices por este sendero; llenando la vida de otros con su felicidad.
En un año se ríe miles de veces, otras ciento se sufre. Pero lo cierto
es que una de las virtudes de los seres humanos es reímos a carcajadas por lo
bueno y lo malo, más de nosotros que de los demás, cada día nos levantamos con
ideas de lo que fue y será una próxima oportunidad, estamos a la expectativa de
lo que la vida nos tiene, unos aprovechan las oportunidades para mostrar
quiénes son, otros las dejan pasar.
Uno pensaría que es mejor no perder ninguna, ver qué pasa, dejar que las
cosas simplemente fluyan. Sin embargo, esta demostrado que las oportunidades
son para tomarlas una vez, sino funciona la causa no hay necesidad de lucha,
entonces si algo pertenece al pasado se debe quedar allí, no quieras levantar
muertos, en el cementerio del limbo no se debe dejar nada, de ahí que si quieres
hablarle al pasado seas consciente de que estás cada vez mejor del punto donde
alguna vez estabas.
Las cosas que no funcionaron dejaron la puerta
abierta a mejores vivencias, si te quedó grande algo no regreses con el tiempo,
hay situaciones que no son tu talla, asumir que si algo te faltó, el mundo gira igual y en muchas ocasiones es un boomerang así que vamos por nuevas travesías. Bienvenido 2015.

No hay comentarios:
Publicar un comentario