Llevar tanto tiempo fuerte hace que en un momento algún anhelo te
derrumbe, es tan inevitable como las ganas de olvidar que si hubieras querido
verme fuera de la ventana de tu alcoba sin saber donde era, ahí estaría cada
noche. Pero te faltó imaginar un mundo a mi lado, las ganas de despertar
ilusiones y amor eran lo que te mantenían al principio, pero cuando viste que
había amor en mi mirada, te cansaste, tus baterías se agotaron al ver tu
propósito realizado.
Jugaste con los sentimientos de alguien
que no pudo despertarte amor pero si logró que los que te odiaban y para mi
eran importantes también te creyeran, tal vez fue su peor error fue entrar a mi
vida, porque quien entra jugando sucio se va dejando heridas a su paso. Por eso
te hablaba sobre mi temor de quererte, porque a diferencia tuya yo amo a pesar
de las tentaciones que abundan, el riesgo fue inminente, mis ojos cuando
quieren no tienen otro norte.
Entonces de quién fue la culpa, toda mía,
olvidando que una lluvia muchas veces viene de una tormenta, que las
oportunidades de que te rompan el corazón no se las debe dar a nadie. Que lo
que duele fue haber hecho oídos sordos y confiar que una persona cambia, es
lógico que no, las que cambian son las circunstancias, esas mismas que ahora
para mi bienestar giran a mi favor, porque en la vida el éxito y el fracaso de algo que
queremos lo enmarca el amor.
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